Por Ramón Zorrilla
VERON PUNTA CANA.- En los últimos tiempos ha habido un movimiento que no debemos pasar por alto. Hubo momentos en Latinoamérica en que había dictaduras de derecha en casi todos los países. El patriotismo, la moral tradicional y el estado todopoderoso con la consabida poca libertad de expresión y de prensa fueron el estándar de aquella época, pero, aún con sus falencias, la gente expresa su añoranza
por aquellos tiempos donde la delincuencia común se mantenía controlada y la gente se sentía segura. Luego vinieron gobiernos más liberales que aprovecharon el anquilosamiento del poder tradicional que no cumplía con los deseos de la gente. La frustración provocó que, ante cualquier surgimiento de algunos seudo líderes que prometían cambiarlo todo, la gente se llenara de esperanzas nuevas. Pronto la desilusión se empoderó de todos provocando que, en cada elección dijera "posición anterior". Y comenzaron a caer esos gobiernos populistas.
Argentina, Ecuador, Chile, Colombia, Perú, Bolivia, Honduras, Costa Rica, El Salvador, Paraguay, Uruguay, Son ejemplos de la vuelta al conservadurismo. Incluso la vuelta al poder de los republicanos en Estados Unidos con Donald Trump se corresponde con esa tendencia.
Principales excepciones en la región
Las principales excepciones a este giro conservador se concentran en México (con la continuidad del proyecto de Morena) y Brasill. Sin embargo, en las elecciones del domingo 4 de octubre, Flavio Bolsonaro obtuvo un 47% contra el 45% de Lula forzando una segunda vuelta electoral programada para el 25 de ocrubre, al paecer la derecha se aproxima a una victoria que consolidaría la tendencia de vuelta al conservadurismo en todo el continente americano.